Sequías que arruinan las cosechas. Terremotos que destruyen hogares. Enfermedades mortales que infectan a millones. Los desastres naturales son difíciles de predecir y más difíciles aún de recuperarse de sus efectos para muchas poblaciones vulnerables.

  • La COVID-19 amenaza a las comunidades empobrecidas de todo el mundo que carecen de atención médica. Estos grupos están especialmente en peligro porque sus sistemas inmunes ya están debilitados por la desnutrición y otras enfermedades.
  • En Herat, Afganistán, varios campos de refugiados sudfrieron inundaciones repentinas en 2019, dañando los pocos recursos que tenía la gente.
  • Las sequías y las enfermedades de los cultivos de varios meses en países de América Central, como Honduras, han llevado a las familias de agricultores a vender la tierra que poseían desde hace generaciones y a emigrar hacia el norte.

¡Pasaporte y aguja por favor! Nuestra reportera Helene se vacuna contra el Ébola al entrar en República Democrática del Congo. Descubrirá las dificultades de gestionar desastres mortales, y te sorprenderás de sus hallazgos.