Soy Zahira. Soy una niña. ¡Y tengo futuro!

Soy Zahira. Soy una niña. ¡Y tengo futuro!

  • Protección infantil
  • Educación
  • Afganistán
  • Historia

Construyendo un futuro en un entorno como Afganistán

Enero 5, 2021

¿Cómo se puede construir un futuro sin saber que tiene derecho a uno?

No hace mucho, se prohibió la educación a las mujeres y niñas afganas. La desigualdad de género negó a las mujeres y las niñas sus derechos humanos básicos. El acceso a la educación, la salud, la participación social y política les pone un desafió enorme.

En el año 2003, se abrió una ventana de esperanza y casi de inmediato las mujeres comenzaron a luchar por el lugar que les correspondía en la sociedad afgana. A pesar de tensiones culturales, la guerra y las preocupaciones por la seguridad, se está educando a mujeres y niñas. En Herat, Zahira, de 9 años, tiene oportunidades con las que su madre no podía soñar. Ella puede caminar libremente con otras niñas hasta el centro de comunidad local para participar en clases de habilidades psicosociales y para la vida.

El impacto es notable.

Zahira y sus compañeras reciben clases de su maestra, Zaynab.

Qauom Abdullahi

Zaynab les enseña a las niñas sobre su inteligencia, autoestima y sus derechos, dándoles esperanza para su futuro.

Qauom Abdullahi

“Cuando llegué aquí por primera vez estaba muy estresada, avergonzada y no podía hablar delante de los demás; pero ahora he encontrado el valor para hacerlo”, dice Zahira. "Cuando la maestra nos da clase y se ríe durante las lecciones y otras niñas hacen bromas, nos hacen reír y reducen nuestro estrés".

La familia de Zahira se vio obligada a abandonar su hogar y ahora vive en un asentamiento para refugiados del país.

Zahira, que era callada, tímida y estaba avergonzada de su propia voz, ahora habla con confianza y ha comenzado a soñar con el futuro.

Jamila Sharifi es psicóloga y profesora del centro. Nos explica las prioridades establecidas para las mujeres y las niñas.

"Uno de los temas más importantes para los niños es que se fijan sus propias metas educativas y lo que quieren hacer en el futuro.

Hemos iniciado clases psicosociales para niños y mujeres refugiadas para mejorar su percepción sobre los problemas de salud mental.

Y los niños que están bajo estrés y tienen problemas de depresión y otros problemas psicológicos se les aconseja que estén con nosotros para recibir asesoramiento."

Jamila Sharifi imparte clases para mujeres. Para muchas de estas mujeres, la educación fue una esperanza olvidada hace mucho tiempo. Ahora están aprendiendo sobre salud mental y derechos humanos y de la mujer. Se les anima a potenciar su autoestima y la búsqueda del aprendizaje.

Qauom Abdullahi

“Los centros psicosociales aportan una actitud positiva a los niños y, al mismo tiempo, las familias también se benefician del aprendizaje de los niños”, explica Elias Hatimi, director de comunicación de World Vision.

En lugares como Herat, donde el proyecto Rescata la Infancia financia centros psicosociales y de educación de adultos, la educación es clave. No solo empodera a cada niño individualmente, sino que sus beneficios tienen un impacto posterior asombroso.

Zaynab, una de los maestras de Zahira, también fue una vez una niña tímida que luchaba con el estrés, la ansiedad y buscaba cómo ecajar. Ahora, está enseñando a la próxima generación de mujeres afganas.

“Cuando supe que había una clase de enseñanzas para la vida en nuestro campamento de refugiados, quise participar. Mi salud mental ha mejorado, ha aumentado mi confianza en mí misma y todo mi estrés ha desaparecido", dice Zaynab.

"Después de la graduación tenía la sensación de que podría haber varias personas como yo con estrés y baja autoestima que no pueden desarrollar sus capacidades. Las lecciones que aprendí fueron muy interesantes y efectivas. Por eso decidí enseñar a otros también, para que como yo también pueden aplicar estas habilidades en su futuro."

Zaynab, anteriormente estudiante del centro, ahora enseña a la próxima generación de mujeres afganas.

Qauom Abdullahi

Zahira admira a su maestra Zaynab. Esta clase está llena de historias de niñas que se sienten realizadas y tienen esperanza en su futuro.

Qauom Abdullahi

Es difícil comprender el impacto real de silenciar a las mujeres y niñas en una sociedad. Lamentablemente, la violencia y la discriminación de género se encuentran en muchos de los lugares donde trabajamos con los proyectos Rescata la Infancia. La educación no se trata solo de enfocarse en niños individualmente, es la comunidad en general la que también debe buscar el cambio. El verdadero compromiso de la comunidad y la colaboración con lso líderes locales permite que las prácticas y tradiciones culturales sean cuestionadas y cambiadas de manera respetuosa.

En 2020, nuestro proyecto Rescata la Infancia in Herat ha ofrecido ayuda psicosocial y enseñanzas básicas a 1232 niñas como Zahira, 100 niños, 820 mujeres and 813 hombres. Nuetsros programas están enfocados en la comunidad, por l oque cuando el proyecto prospera, toda la comunidad se beneficia de ello.

La proteccion infantil, el apoyo psicosocial y las enseñanzas básicas son parte integral de Rescata la Infancia, asegurando que todos los niños y especialmente las niñas puedan construir su futuro.

Saber más

Afganistán

Afganistán

Una de cada tres

niñas afganas se casan antes de cumplir 18 años

Más del 10%

de los refugiados registrados en el mundo son de Afganistán

Afganistán es un país principalmente agrícola de Asia Central, que produce algunas de las mejores granadas, uvas y melones del mundo. Afganistán ha estado en un conflicto continuo con desde 2001, un grupo político radical ha librado una guerra contra el gobierno y ha tomado el control de muchas partes del país.

  • Cientos de miles de inocentes han muerto en el conflicto en curso, y las ciudades han quedado en ruinas.
  • El país experimentó una sequía devastadora en 2019 que destruyó todos los cultivos y el 60% del ganado en el oeste de Afganistán. La sequía obligó a más de 250.000 personas a abandonar su hogar y buscar ayuda, pero incluso los campamentos humanitarios a los que llegaron se han quedado sin comida. Muchos padres piensan en vender a sus hijas a un matrimonio para poder alimentar al resto de la familia.