Las necesidades inmediatas de los niños vulnerables y sus familias nunca han sido tan grandes. La Covid-19, el cambio climático, la inseguridad alimentaria y la violencia no han hecho más que aumentar la vulnerabilidad de unos 79,5 millones (ONU 2019*) de desplazados forzosos.

El 1% de la población mundial está desplazada. Entre ellos hay cerca de 26 millones de refugiados, de los cuales alrededor de la mitad son menores de 18 años*.

Los refugiados y los desplazados forzosos se enfrentan a realidades que la mayoría de nosotros simplemente no podemos imaginar. Las familias, que a menudo huyen para salvar sus vidas, se ven obligadas a dejarlo todo para protegerse. Algunas deben cruzar las fronteras, muchas intentan encontrar refugio en campamentos para desplazados informales dentro de su país de origen. Las condiciones son en su mayoría devastadoras y los niños son muy vulnerables a la violencia, el abandono y la explotación. La infancia es robada junto con el futuro y los sueños de los niños.

Nuestro programa de protección infantil proporciona apoyo de muchas maneras: trabajando directamente con los refugiados, con las ONG asociadas y con los organismos gubernamentales.

El apoyo incluye:

  • Asistencia alimentaria urgente y continua

  • Espacios para el apoyo psicosocial y de salud mental para los niños

  • Sesiones de concienciación sobre la infancia y lugares para jugar y ser un niño

  • Programas que proporcionan agua y saneamiento e higiene

*Las estadísticas de la ONU se pueden encontrar aquí: https://www.unhcr.org/en-au/figures-at-a-glance.html